Andrés es diseñador gráfico e ilustrador, pero sobre todo, es un gran explorador de lo visual que plasma sus creaciones a través de distintos soportes y técnicas. Andrés dibuja, fotografía, tatúa paredes con sus personajes, crea tipografías, todo con una estética muy propia y el sello inconfundible del color. También edita un fanzine llamado "Nuez" y forma, junto a Malena Cocca, el grupo artístico Pande Melon.
De todas las disciplinas que practicás para expresarte, ¿hay alguna que te represente mejor?
En realidad no, en todas soy bastante limitado y por eso trabajo en diferentes disciplinas, porque cada una representa mejor una parte diferente de mí.
¿Dibujás a mano, con la compu o ambas?
Uso ambas en la misma cantidad, no tengo preferencia sobre ninguna de las dos, la elección de la técnica depende de la idea o el concepto del trabajo final.
Parecés uno de esos seres a los que la inspiración los encuentra sin que la busquen...
Qué bueno que de afuera se vea así, porque en realidad estoy bloqueado casi todo el tiempo. No soy del tipo de persona que hace cosas por hacerlas, por lo menos no ahora, solo trabajo cuando tengo que trabajar. Eso es algo que me gustaría cambiar, pero no es para nada fácil.
Algunas de tus ilustraciones (fantásticas, por cierto) son de artistas y bandas. ¿Es la música una de las cosas que más te inspiran?
Sí, creo que el más importante incluso, siempre me gustó más tocar la guitarra que dibujar, cuando me preguntan sobre mis influencias, antes que artistas nombro músicos o bandas. Soy una especie de músico frustrado, por eso me gusta trabajar con bandas, haciendo discos o flyers, es mi aporte a la música. Ser diseñador es la alternativa más satisfactoria que encontré.
¿Qué otras cosas te inspiran? ¿Cuál es para vos el mejor ambiente para crear?
Voy a contestar con una poesía de Bukowski:
"Sabes, yo tenía una familia, un trabajo,
algo siempre estaba en el
medio
pero ahora
he vendido mi casa, he encontrado este
lugar, un estudio amplio, deberías ver el espacio y
la luz.
por primera vez en mi vida voy a tener el lugar
y el tiempo
para
crear."
no, nene, si vas a crear
vas a crear trabajando
16 horas al día en una mina de carbón
o
vas a crear en una habitación con tres chicos
mientras estás
desocupado,
vas a crear aunque te falte parte de tu mente y de
tu cuerpo,
vas a crear ciego
mutilado
loco,
vas a crear con un gato trepando por tu
espalda mientras
la ciudad entera tiembla, con terremotos, bombardeos,
inundaciones y fuego.
nene, aire y luz y tiempo y espacio
no tienen nada que ver con esto
y no crean nada
excepto quizá una vida más larga para encontrar
nuevas excusas"
¿Cuál o cuáles fueron los proyectos más interesantes en los que te involucraste?
El año pasado me invitaron a participar en un proyecto que se llamó 100 IND ARG, fue una exposición y un libro que se hizo dentro del marco de Tecnópolis. Eligieron a 100 estudios/diseñadores/ilustradores del país y a cada uno le dieron para que represente un hito en la historia de la industria argentina, dentro del marco del Bicentenario Argentino. No es el proyecto más grande o el más importante en el que haya trabajado, pero lo groso de esto para mí fue haber estado entre los cien diseñadores de todo el país elegidos para el proyecto. Lo que hice al final obviamente no me gustó, pero bueno, fue grata la experiencia. Acá pueden ver las 100 ilustraciones: http://www.indargentina.com.ar/
¿Y algún proyecto que te gustaría experimentar?
Siempre quise trabajar en el desarrollo de la imagen de un museo o galería de arte, o de un festival de música groso.
¿Sentís que tus creaciones empezaron a trascender un poco más allá de lo imaginado? Si es así, ¿en qué cosas lo notaste?
En la cantidad de contactos que tengo en facebook, jaja no, no se. La verdad es que me cuesta darme cuenta de esas cosas, pero en sí nunca imaginé trascendencia alguna, así que la más mínima atención que genere mi trabajo ya significa mucho.
Creo que cuando más lo noto es cuando me publican en algún libro, blog o publicación, valga la redundancia, y me ponen al mismo nivel que otros artistas re grosos, que en parte está buenísimo, por el reconocimiento, pero en parte es un bajón porque veo mi trabajo en comparación directa con el de los otros y veo lo malo que soy en realidad y digo "nooo que horror, ¿que hago acá? soy malísimo que vergüenza", etc.
Contame en qué consiste tu ‘colectivo de dos’, Pande Melon… y en qué aspectos te suma compartir el proceso creativo con otra persona.
Pande Melón es un grupo artístico, con la idea de, en mi caso, hacer cosas un poco más alejadas del diseño y la ilustración, y más relacionadas con la instalación. Mostramos nuestro trabajo en lugares que están más ligados al arte que al diseño. Los trabajos finales por lo general son cosas que ninguno de los dos habría hecho por su cuenta, porque a veces alguno de los dos tiene una idea inconclusa y el otro le ayuda a cerrarla, o a veces a alguno se le ocurre algo que si estuviera trabajando solo lo descartaría, pero que el otro ve algo bueno y termina en una idea grosa gracias al trabajo en equipo.
Yo por lo general no soy una persona que trabaje mucho en grupo, pero en este caso funciona bien porque se dio de forma natural, porque es un producto de la convivencia con Malena, es algo que sale sin esfuerzo y los dos lo disfrutamos mucho y estamos conformes con los resultados.
Cuando se trata de crear, tanto en el diseño como en el dibujo ¿cuánto hay de formación y cuánto de improvisación?
Hay muchas opiniones con respecto a esto, yo voy a dar la mía y esto no significa que lo que yo diga sea la posta de la vida.
Hace poco vi una entrevista que le hicieron a Eike König del estudio alemán Hort, y dijo varias cosas que yo ya venía pensando, como que el diseño gráfico no se puede enseñar, pero si se puede guiar el aprendizaje, porque la verdad es que como no hay una verdad absoluta que aprender, lo que está bien y lo que está mal depende de la visión de cada uno. Es cierto que hay algunas reglas que hay que saber y respetar en algunos casos, porque hay diseño que sí o sí tiene que tener una funcionalidad y estructura determinados y con eso no se jode. Pero también es cierto que tenemos ciertas ventajas en cuanto al peligro que genera hacer mal nuestro trabajo. Lo que quiero decir es que, si un arquitecto planea mal una viga y el edificio se se cae, la gente que vive adentro se muere y es un horror. Pero si un diseñador usa mal una tipografía en una revista, no pasa nada, a lo sumo a alguien le va a costar leer el texto, pero nadie se muere, nadie sale herido ni nada. A menos que uses una tipografía ilegible en un cartel de peligro o algo así, y la gente se confunda y se caiga por un precipicio, pero vamos, si te ponés experimental en algo tan jugado tenés que ser medio pancho. Por eso creo que tenemos un amplio margen de improvisación a nuestro favor, pero la formación es igual de importante para saber cómo y cuando improvisar.
¡Gracias Andrés!
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